Un lugar, no un pasillo entre trámites.
La idea de La Comarca nació de una molestia concreta: en Tuluá, atender bien a una mascota significaba ir a la veterinaria por la consulta, a la droguería por el medicamento, y a otro lado por el concentrado que le recetaron. Tres filas, tres precios, tres personas que no se hablaban entre sí.
Juntamos las tres cosas bajo un mismo techo, con una sola historia clínica. El resultado es simple: el que te recomienda el alimento es el mismo que revisó a tu perro, y sabe por qué se lo está mandando.

